- Con motivo del Día Mundial de la Seguridad del Paciente, que se celebra este 17 de septiembre, el Centro Universitario Beato Luis Belda acerca a sus estudiantes la importancia de formar profesionales capaces de ofrecer una atención segura, integral y centrada en la persona.
La directora del Centro y hematóloga, Antonia Sampol; la directora del Grado en Enfermería, Victoria Ramis y la profesora de Psicología, Valentina Cannella, aportan, desde sus respectivos ámbitos, miradas complementarias sobre el cuidado y la seguridad del paciente.
Este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dedica esta jornada a la atención segura de las personas con enfermedades no transmisibles. La efeméride sirve así para trasladar a los estudiantes que la seguridad del paciente no depende únicamente de un diagnóstico o tratamiento correctos, sino también de los cuidados, la prevención, la comunicación y el acompañamiento.
Sampol enfatiza estos días que “cuidar con seguridad en medicina significa diagnosticar con rigor, prescribir con criterio y coordinar con el resto del equipo sin dejar márgenes para el error. En las enfermedades no transmisibles —diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular, patología crónica respiratoria— el riesgo no siempre es urgente y visible; a menudo se acumula en silencio: una interacción farmacológica no detectada, un seguimiento interrumpido, una derivación tardía. Por eso la seguridad del paciente no es solo técnica: es cultura, es hábito, es mirada sistemática. Enseñar medicina es, en el fondo, enseñar a no dar nada por supuesto. Eso empieza el primer día de facultad.”
La directora del Grado en Enfermería, Victoria Ramis, destaca que cuidar de forma segura supone “estar cerca del paciente, observar, anticiparse a posibles riesgos y detectar de manera precoz cualquier cambio que pueda comprometer su bienestar”. En las personas con enfermedades crónicas, recuerda que «la seguridad no depende únicamente de aplicar correctamente procedimientos y protocolos, sino también de ofrecer cuidados individualizados y favorecer la participación del paciente”. Por ello, considera fundamental que los futuros profesionales incorporen desde su formación universitaria una cultura de seguridad basada en la prevención, el pensamiento crítico y unos cuidados de calidad.
Por su parte, la profesora de Psicología, Valentina Cannella, subraya la necesidad de “reconocer a la persona más allá de su enfermedad”, atendiendo también a sus necesidades, valores, emociones y circunstancias. La comunicación, la escucha y el acompañamiento, explica, pueden favorecer la adherencia al tratamiento y contribuir también a prevenir riesgos.
Desde esta perspectiva integral, el Centro quiere aprovechar esta jornada para trabajar con sus estudiantes en clase la importancia y la necesidad de aprender a cuidar para ejercer su futura profesión con seguridad, responsabilidad y una mirada completa sobre la persona.